A los roedores no se les fumiga: se controlan con estaciones cebaderas, trampas y sellado de accesos. Por eso el trabajo empieza con una inspección que ubica por dónde entran, dónde comen y por dónde caminan, y termina con un reporte que puedes mostrar.
Es la búsqueda más común y es un error técnico. Lo aclaramos porque de ahí depende que contrates el servicio correcto.
No aplica a roedores
Fumigar
Lo que la gente busca
Es rociar producto en el aire o sobre superficies
Funciona con insectos porque respiran por toda la piel y caminan sobre lo rociado
Un ratón respira por pulmones y su pelo lo aísla: puede cruzar lo rociado sin que le pase nada
Por eso no existe la «fumigación de ratones»: no hay dosis en el aire que mate a un mamífero y no te dañe a ti
Y aunque los sacara, seguirían entrando por el mismo hueco
Lo que hacemos
Controlar roedores
Lo que de verdad funciona
Consiste en ingesta y captura: el roedor come el cebo o cae en la trampa
El roedor es un mamífero: ni respira el producto en dosis útil ni se contamina caminando
Se sostiene en puntos fijos revisados en el tiempo, con registro de consumo
Deja mapeo de estaciones, evidencia por visita y certificado
Incluye la detección de accesos: sin eso, regresan
Si alguien te ofrece «fumigar» los ratones, te está vendiendo un servicio que no controla roedores.
¿Rata o ratón? No se controlan igual
Por eso la primera visita no es «poner veneno»: es identificar cuál de los dos tienes.
Ratón
Vive adentro
Chico: cabe en la palma de la mano, con la cola casi tan larga como el cuerpo
Excremento del tamaño de un grano de arroz, con las puntas afiladas
Curioso: se acerca a lo nuevo el mismo día, así que responde rápido a trampas y cebaderas
Come poquito en muchos puntos: por eso aparecen bolsas mordidas por toda la alacena
Vive en alacenas, huecos de muebles, plafón y cuarto de máquinas
Se mete por un hueco del grosor de un lápiz
Rata
Vive en azotea o drenaje
Grande y pesada; la cola es notoriamente gruesa
Excremento del tamaño de un frijol, más grueso y romo
Desconfiada: tarda días en aceptar un objeto nuevo en su ruta, por eso se coloca antes y se mide después
Come mucho en pocos puntos, casi siempre de noche y cerca de agua
Vive en azotea, plafón y árboles, o en drenajes, patios y madrigueras a nivel de piso
Se mete por un hueco del tamaño de una moneda grande
Con una foto del excremento o de la roedura casi siempre lo definimos por WhatsApp.
Señales de que ya hay roedores
Y de qué tan avanzada está la población.
Excremento negro y brillante significa actividad reciente; gris, seco y quebradizo significa viejo. Encontrar los dos quiere decir que llevan tiempo y siguen ahí.
Roeduras en esquinas de bolsas y cajas, en cables, en marcos de puerta y en tuberías de plástico. Roen todo el tiempo porque los dientes no les dejan de crecer.
Marcas de grasa: líneas oscuras y lustrosas en zoclos, tuberías y esquinas, del roce del pelaje. Indican una ruta fija, no un visitante casual.
Ruido en el plafón o el entretecho de noche: carreras, arrastres o roer continuo.
Olor a amoniaco en espacios cerrados, cuartos de máquinas, bodegas o bajo la escalera.
Nidos de papel picado, tela o aislante detrás del refrigerador, la estufa o dentro de muebles que no se mueven.
Si los estás viendo de día, la población ya es alta: los roedores son nocturnos y solo salen a la luz cuando la competencia por comida y espacio los obliga.
Un roedor no entra por casualidad: entra porque encontró una abertura, comida y un lugar caliente donde anidar. Si sólo se ataca al que ya está adentro, el hueco sigue abierto y en unas semanas hay otro ocupando el mismo espacio.
Por eso la inspección no termina cuando localizamos la ruta: te señalamos por dónde están entrando y qué hay que cerrar. Es la parte que no cuesta producto y la que evita que el control se vuelva permanente.
Huecos de tubería y pasos de instalaciones sin sellar
Estaciones señalizadas, mapeo y reporte. No es poner veneno y esperar.
1
Inspección y mapa
Buscamos rastros reales: excremento, roeduras, marcas de grasa en zoclos y tuberías, nidos y puntos de entrada. De ahí sale el mapa de dónde van las estaciones. No se colocan donde se ven bien: se colocan sobre la ruta del roedor.
2
Estaciones cebaderas
El cebo nunca va suelto ni tirado en el piso: va dentro de estaciones cerradas y numeradas, fuera del alcance de niños y mascotas, y señalizadas para que cualquiera sepa qué son.
3
Trampas donde no debe haber cebo tóxico
En cocinas, áreas de proceso y bodegas de alimento se trabaja con captura, no con veneno.
4
Accesos
Te señalamos por dónde están entrando —huecos de tubería, puertas sin burlete, coladeras sin rejilla, ductos, plafones—, porque mientras esa entrada siga abierta el control se vuelve permanente en lugar de resolverse.
5
Revisión y reporte
En cada visita se revisa estación por estación y se registra el consumo. Con eso sabes si la actividad va a la baja, en qué zona está el foco y qué falta cerrar. Para negocios, ese reporte y el certificado del servicio son el documento que se muestra en una revisión sanitaria.
El papel que te piden en una revisión sanitaria
Si tienes negocio, el control de roedores no termina cuando se van: termina cuando tienes con qué comprobarlo.
Certificado del servicio, a nombre de tu negocio
Mapeo de estaciones: dónde quedó cada una y con qué número
Registro de consumo por estación, visita por visita
Evidencia de qué se revisó, qué se encontró y qué se recomendó cerrar
Si tu auditoría pide además REPSE, licencia sanitaria o las constancias DC-3 de cada técnico, todo eso está en la página de Empresas.
No, porque no existe. Fumigar es aplicar producto al aire o en superficies contra insectos; un roedor es un mamífero y no se controla así. Lo que sí funciona —y lo que hacemos— es control de roedores: estaciones cebaderas señalizadas, trampas, detección de accesos y revisión con reporte. Si te ofrecen fumigar los ratones, te están vendiendo algo que no va a resolver tu problema.
¿El cebo es peligroso para mis hijos o mis mascotas?
El cebo no va suelto en ningún momento: se coloca dentro de estaciones cerradas, en puntos fuera del alcance de niños y mascotas, y quedan identificadas. En cocinas y áreas donde se manejan alimentos trabajamos con trampas mecánicas en lugar de cebo. Antes de empezar te decimos exactamente dónde quedó cada estación.
¿Se van a morir dentro de la pared y va a oler?
Puede ocurrir, y preferimos decirlo de frente. Por eso el trabajo se planea para que el consumo suceda de preferencia en el perímetro y el exterior, y en interiores se combina con captura, que sí permite retirar al roedor. Si llega a presentarse un olor, avísanos: forma parte del seguimiento localizar el punto y resolverlo.
¿Por qué no me basta con comprar veneno en la tienda?
Por cuatro razones: no controlas la dosis ni dónde termina el producto, queda al alcance de niños, mascotas y fauna, la rata desconfía de lo nuevo y con frecuencia ni se acerca al cebo mal colocado, y no te queda ningún registro ni certificado que mostrar. Además, el veneno no cierra por dónde están entrando, que es lo que hace que regresen.
¿Cuánto tarda el control y por qué se necesita más de una visita?
Depende de cuál tengas. El ratón es curioso y suele responder en los primeros días. La rata es desconfiada: tarda en aceptar una estación nueva en su ruta, así que primero se coloca y después se mide. El avance no se calcula a ojo, se mide por el consumo entre revisiones, y eso es justo lo que queda registrado en tu reporte.
¿Qué incluye la garantía por escrito?
Al terminar el servicio te entregamos tu garantía por escrito. Si la plaga reaparece dentro del periodo cubierto, regresamos a reforzar el tratamiento sin costo adicional.
¿La garantía se otorga con un solo servicio?
Depende del sector y de las condiciones de la propiedad. En el sector doméstico la garantía puede otorgarse desde una o dos aplicaciones, según la evaluación inicial y el nivel de infestación del lugar. En comercio e industria, por el flujo constante de personas y mercancías, la garantía se mantiene activa mediante un plan de mantenimiento periódico diseñado a la medida de tu negocio.
¿Qué formas de pago aceptan? ¿Dan factura?
Aceptamos efectivo, transferencia y tarjeta. Emitimos factura con todos los requisitos del SAT y, para empresas con servicio recurrente, manejamos crédito.
¿Escuchaste ruidos o viste roeduras?
Atendemos San Luis Potosí los 365 días del año. Técnicos certificados, productos seguros y garantía por escrito en cada servicio.